VÉRTIGO

Asusta lo rápido que pasa el tiempo… No hace falta echar la vista mucho tiempo atrás, sino darnos cuenta de en qué punto estamos ahora mismo. Cuando despedimos un año, al principio nos cuesta un poco cambiar el chip, pero de repente, los días empiezan a sucederse unos a otros y acabas sin darte cuenta en mitad de año y con los propósitos todavía escritos en un papel, pendientes de concesión.

En tan solo un pestañeo, tu vida no ha dejado de girar. Te empeñaste en conseguir todas tus metas, en seguir creciendo, en no mirar atrás ni para coger impulso… y, ahora que llegaste a la cima, te das cuenta de que te olvidaste lo más importante: la bandera.

La seña que coronaría la cima de tus éxitos, el adiós a tus miedos y la bienvenida a tu nuevo “yo”. Sin embargo, el simple hecho de mirar hacia abajo para ver si eres capaz de localizarla, hace que empieces a temblar… una sensación de peligro e inseguridad inundan tu cuerpo y no sabes cómo reaccionar. Estabas tan ocupado cumpliendo tus objetivos que no fuiste consciente de lo que realmente conllevaba todo aquello: Vértigo.

Te sientes al filo del abismo, crees no ser capaz de haber hecho todo eso en un abrir y cerrar de ojos y tan sólo el pensar en lo que viene después, te aterra. Sientes que no estás preparado, que todo te viene grande, no ves la salida de emergencia, no hay nadie…

¿Y ahora qué?

El tiempo no se para, tus decisiones fueron firmes. Dejaste atrás miles de oportunidades para coger cientos de otras. Pero, ¿realmente pensaste en las consecuencias?, ¿pensaste en todo lo que eso implicaba? La respuesta es simple: no.

A veces, intentamos mantener nuestra mente ocupada para no vernos asfixiados por los problemas que nos rodean y las situaciones complicadas; parece que las afrontamos, pero en realidad al estar con la mente en otra cosa, pasan desapercibidas. Y de pronto, cuando la calma vuelve a tu vida, tu organismo no lo soporta y se colapsa… Perdiste el control.

Volvemos a las parrafadas

¡Hola a tod@s!

Puede que no me conozcáis y estas sean las primeras líneas que leáis de mí.

Puede que me leyerais sin saber quién era yo.

Puede que conozcáis mi antiguo blog, el que me abrí durante mi adolescencia y con el que fui creciendo y madurando en mis entradas.

Puede que hayáis visto que publiqué en Bubok un librito con las entradas más relevantes de él y alguna que otra inédita.

(…)

Pues llegó el momento de dar el salto a la creatividad. Con esta entrada doy comienzo a una nueva etapa en mi andadura como blogger en las sombras y con muchas ganas de seguir creciendo y traeros una historia más que contar; ya sea personal, ajena o imaginaria. El caso es que siempre tengamos algo de lo que hablar.

No os puedo decir qué os encontraréis aquí, porque mi inspiración es algo caótica, llega cuando menos te lo esperas y no siempre tienes a mano un bolígrafo y un papel para apuntarlo todo… Solo os invito a disfrutar de cada entrada y dejaros llevar por las interpretaciones a lo escrito.

 

¡Nos leemos pronto!

 

Gracias.